Cómo elegir una fresa para aluminio sin que se produzcan soldaduras de virutas ni vibraciones
Para la mayoría de los trabajos de fresado de aluminio con CNC, se recomienda comenzar con una fresa de metal duro específica para aluminio que cuente con aristas afiladas, canales pulidos o de baja fricción, suficiente espacio para la salida de virutas y la menor saliente posible. La elección concreta depende de la máquina, el rango de revoluciones, la rigidez del portafresas, la operación y la evacuación de virutas. Una sola canal puede ser útil cuando la evacuación de virutas y la alta velocidad del husillo son importantes. Una de 2 canales es una opción segura y de uso general para ranuras y cavidades. Una de 3 canales suele ser productiva en máquinas CNC rígidas, ya que equilibra el espacio para virutas con la capacidad de avance. Una fresa de PCD es adecuada para trabajos más especializados de gran volumen o con materiales no ferrosos abrasivos, no como la solución predeterminada para todos los trabajos en aluminio.
Respuesta rápida: ¿qué fresa de extremo se debe utilizar para el aluminio?
Si necesitas una guía rápida, elige según la operación y el tipo de máquina.
| Aplicación | Una buena opción para empezar | ¿Por qué? |
|---|---|---|
| Fresado de cavidades en aluminio con CNC | Fresa de carburo de 2 o 3 canales para aluminio | Buen desprendimiento de virutas con suficientes filos de corte para garantizar la productividad. |
| Ranurado profundo | Fresa de aluminio de dos canales, o de un solo canal cuando las revoluciones por minuto y el espacio para la salida de virutas lo permitan | Un mayor espacio entre las ranuras facilita la salida de las virutas. |
| Corte de aluminio con fresadora de alta velocidad | Fresa de aluminio de una o dos canales | Ayuda a mantener la carga de virutas a altas revoluciones y a expulsarlas. |
| Desbaste con centro de mecanizado vertical rígido | Fresa de carburo de tres canales específica para aluminio | Mayor capacidad de alimentación sin reducir el espacio para las virutas. |
| Acabado de paredes y suelos | De 2 o 3 canales, a menudo pulidas o recubiertas | Un filo limpio y una configuración estable son más importantes que el mero número de estrías. |
| Trabajos de gran volumen con materiales no ferrosos y abrasivos | Herramientas de PCD cuando esté justificado | La larga vida útil y la uniformidad del acabado pueden compensar el coste. |
Esta tabla es un punto de partida, no sustituye a la configuración. El aluminio es blando en comparación con el acero, pero no siempre es fácil de mecanizar con precisión. Sus virutas pueden ser grandes, pegajosas y de movimiento rápido. Si esas virutas no pueden salir de la zona de corte, se adhieren al filo, rayan el acabado, se acumulan en el canal o rompen la herramienta.
Por qué el aluminio requiere una elección diferente de fresa
La elección de la fresa adecuada para el aluminio no depende tanto de la dureza máxima como del control de las virutas. Una fresa que funciona bien con el acero puede tener demasiadas canales, un espacio insuficiente para las virutas o una combinación de filo y recubrimiento que favorezca que el aluminio se adhiera.
El aluminio produce virutas grandes y pegajosas
El aluminio suele permitir velocidades de corte más altas que el acero, pero las virutas son más grandes para una misma operación y pueden resultar pegajosas, dependiendo de la aleación y del estado del material. El aluminio blando o forjado puede dejar marcas. El aluminio fundido puede contener silicio abrasivo. Las paredes delgadas pueden vibrar. Las virutas soldadas pueden dañar el acabado antes de que la herramienta muestre signos visibles de desgaste.
Por eso es fundamental que haya espacio para las virutas. La ranura debe dejar espacio para que las virutas se enrollen y salgan. Si las virutas se acumulan en el corte, se vuelven a cortar. Las virutas recortadas aumentan el calor, rayan la superficie y empeoran el sonido de la fresa, incluso si el avance y la velocidad programados parecen razonables.
La evacuación de virutas es tan importante como la dureza
Una fresa muy resistente con una evacuación deficiente de las virutas puede fallar rápidamente al trabajar el aluminio. Un mayor número de canales aumenta las aristas de corte y la resistencia del núcleo, pero reduce el espacio en el fondo de los canales. Esa compensación resulta útil en materiales más duros, donde las virutas son más pequeñas y las velocidades más bajas. En el aluminio, especialmente al realizar ranuras, los canales adicionales pueden suponer un problema si las virutas no pueden salir.
El refrigerante, la neblina, el chorro de aire, la trayectoria de la herramienta, la profundidad de corte y el contacto radial influyen en la evacuación. La elección de la fresa es solo una parte del sistema de control de virutas.
El frotamiento puede provocar la formación de rebabas y un acabado deficiente
La acumulación de material en el filo se produce cuando el aluminio se adhiere al filo de corte. Una vez que se acumula ese material, el filo deja de cortar con precisión. El acabado queda irregular o manchado, las dimensiones se desvían y aumenta la temperatura. El roce agrava el problema, ya que la herramienta está en contacto con el material sin arrancar la viruta correctamente.
La solución no suele consistir en un único recubrimiento milagroso. Se trata de una combinación de factores: una geometría precisa, una carga de viruta adecuada, un espacio libre suficiente para la viruta, una lubricación adecuada o aire/refrigerante, una sujeción estable y una trayectoria de la herramienta que no retenga la viruta.
Elige el número adecuado de flautas
Número de flautas y ángulo de hélice Suelen ser las primeras decisiones que hay que tomar en cuanto a la geometría, ya que influyen en el espacio del chip, la capacidad de avance, la resistencia de la herramienta y el comportamiento del acabado. En el caso del aluminio, suele ser mejor utilizar una fresa con menos canales que una fresa estándar diseñada para el acero, aunque la respuesta sigue dependiendo de la operación en cuestión.
Una sola ranura para una evacuación óptima de las virutas
Una sola ranura ofrece el mayor espacio para las virutas. Es habitual en el corte de aluminio con fresadoras, en máquinas de altas revoluciones y en aplicaciones en las que la evacuación de virutas es el principal factor limitante. Dado que solo hay un filo de corte, el avance programado debe ser lo suficientemente alto como para mantener la carga de virutas. Si el avance es demasiado bajo a altas revoluciones, la herramienta roza.
A Fresa de aluminio de un solo diente puede ser una buena opción cuando la máquina tiene una velocidad de husillo elevada pero una rigidez limitada, o cuando las virutas necesitan el máximo espacio para salir. No es necesariamente mejor en un centro de mecanizado vertical rígido, donde una herramienta de dos o tres canales puede eliminar el material de forma más eficiente.
Fresa de 2 canales para ranuras y cavidades en aluminio en general
A Fresa de aluminio de dos canales Es una opción habitual para uso general. Ofrece un mayor espacio para la salida de virutas que las fresas de 3 o 4 canales, sin dejar de contar con dos filos de corte. Esto la hace útil para ranuras, cavidades, máquinas más ligeras y operaciones en las que la acumulación de virutas supone un problema.
Para muchos talleres, una herramienta de carburo de dos canales afilada con canales pulidos es la opción más segura cuando no se conoce bien el trabajo. Proporciona más espacio para la viruta antes de priorizar la productividad.
Fresa de 3 canales para el desbaste y el acabado productivos del aluminio con CNC
A Herramienta de tres canales suele dar buenos resultados en máquinas CNC rígidas, ya que aumenta la capacidad de avance y, al mismo tiempo, deja más espacio para las virutas que una fresa de cuatro canales. En el desbaste de aluminio, una fresa de tres canales puede resultar productiva cuando la máquina cuenta con suficientes revoluciones por minuto, potencia, refrigerante o chorro de aire, y la pieza se sujeta con estabilidad.
La ventaja es el equilibrio. Se obtienen más aristas que en una fresa de dos canales, pero no tantas como para que desaparezca el espacio para la salida de virutas. Por eso, muchas fresas de metal duro específicas para aluminio son herramientas de tres canales con canales pulidos y una geometría de hélice elevada.
¿Por qué las fresas de 4 canales no siempre son mejores para el aluminio?
Un mayor número de canales no garantiza automáticamente un mejor acabado ni un corte más rápido. Una herramienta de cuatro canales puede funcionar en algunas operaciones de acabado del aluminio cuando la presión de contacto es ligera y las virutas se eliminan con facilidad, pero suele ser una mala opción inicial para el ranurado o los cortes profundos en aluminio. El espacio reducido entre los canales puede atrapar las virutas y favorecer la soldadura.
Si una herramienta de cuatro canales ya está provocando chirridos, acumulación de virutas o un acabado irregular, suele ser más eficaz cambiar a una fresa específica para aluminio de dos o tres canales que limitarse a ajustar las revoluciones por minuto.
Opciones de materiales y recubrimientos para herramientas
El material y el recubrimiento de la herramienta deben adaptarse al comportamiento de la viruta del aluminio. La fresa debe tener un filo afilado, baja fricción y suficiente resistencia al desgaste para la aplicación.
| Opción | Uso recomendado | Precaución |
|---|---|---|
| Carburo pulido sin recubrimiento | Fresado general de aluminio | Requiere una buena evacuación de virutas y una carga de virutas adecuada. |
| Recubrimientos de baja fricción tipo ZrN / TiB₂ / DLC | Reducir la adherencia y mejorar el flujo de virutas | La elección del recubrimiento sigue dependiendo de la aleación, el refrigerante y la geometría de la herramienta. |
| HSS | Casos especiales de baja velocidad o flexibles | Menos rígido y menos resistente al desgaste que el carburo en la mayoría de los procesos de fabricación CNC. |
| PCD | Trabajos con grandes volúmenes de metales no ferrosos o de aluminio abrasivo | Es caro y no es necesario para la mayoría de los trabajos generales. |
Fresa de metal duro como referencia habitual en CNC
Un cfresa de carburo suele ser la opción básica para el mecanizado de aluminio con CNC, ya que el metal duro ofrece rigidez, resistencia al desgaste y estabilidad del filo a velocidades más altas. La clave es que la geometría debe estar diseñada específicamente para el aluminio, no basta con cualquier fresa de metal duro.
Busca filos de corte afilados, canales pulidos, un amplio espacio para la salida de virutas y una geometría adecuada para la operación. Una herramienta de metal duro diseñada para el acero puede ser resistente, pero es posible que el espacio entre los canales y la preparación de los filos dificulten la evacuación de las virutas de aluminio.
Opciones pulidas, de ZrN, TiB₂, DLC y sin recubrimiento
Las ranuras pulidas facilitan que las virutas se deslicen en lugar de adherirse. Para el aluminio se suelen utilizar recubrimientos de baja fricción, como los de ZrN, TiB₂ o de tipo DLC, ya que reducen la adherencia. El carburo pulido sin recubrimiento también puede dar buenos resultados, sobre todo cuando el refrigerante, el chorro de aire, la carga de viruta y la configuración son los adecuados.
Evite elegir un recubrimiento como sustituto del control del proceso. Si la herramienta roza, penetra demasiado, sobresale demasiado o vuelve a cortar las virutas, un recubrimiento solo retrasará el fallo.
Cuándo conviene utilizar una fresa de punta de diamante
A fresa pcd tiene sentido cuando la vida útil de la herramienta, la estabilidad del acabado o el material no ferroso abrasivo justifican el coste. El PCD se utiliza habitualmente en algunas aplicaciones de gran volumen con aluminio, aluminio fundido, materiales compuestos y materiales no ferrosos abrasivos. Puede conservar el filo durante mucho tiempo y mantener un acabado uniforme en el trabajo adecuado.
Para el fresado general de aluminio en pequeñas series, el PCD suele ser excesivo. Una buena fresa de metal duro específica para aluminio suele ser la opción más práctica para empezar. Opte por el PCD cuando el volumen de piezas, la abrasividad del material, los requisitos de acabado o la rentabilidad de la vida útil de la herramienta lo justifiquen.
Detalles geométricos que alteran el resultado
Una misma herramienta de corte puede ofrecer un rendimiento muy diferente en función del ángulo de hélice, el afilado de los filos, la geometría de las esquinas, la longitud de la herramienta, la proyección, el soporte y la excentricidad.
Hélice alta y filos de corte afilados
Por lo general, el aluminio se beneficia de filos afilados y de una geometría que permita un corte limpio. Las herramientas con hélice pronunciada pueden ayudar a expulsar las virutas y mejorar el acabado, especialmente en el fresado lateral y el fresado de cavidades. El filo debe cortar en lugar de empujar.
La afiladura es importante porque el aluminio puede dejar marcas si la herramienta está desafilada o demasiado pulida. Una cuchilla demasiado roma puede funcionar en materiales más duros, pero deja marcas en el aluminio.
Radio de la esquina, alcance, longitud de la ranura y saliente
El radio de la esquina puede reforzar el filo y mejorar el acabado en algunas operaciones, pero debe ajustarse a la geometría de la pieza. La longitud del canal debe ser solo la necesaria para la profundidad de corte. Un canal más largo y una longitud total mayor reducen la rigidez.
El saliente suele ser la causa oculta de las vibraciones. Si la herramienta sobresale demasiado del portaherramientas, el filo se desvía. En el aluminio, donde los avances pueden ser elevados, una configuración poco rígida puede provocar rápidamente vibraciones, un acabado deficiente de las paredes y errores dimensionales.
Rigidez del portapalas y excentricidad
Una buena fresa no puede compensar un mal portaherramientas. La excentricidad hace que un canal corte más que los demás, lo que puede provocar vibraciones, un desgaste desigual de la herramienta y un acabado deficiente. La sujeción de la herramienta es especialmente importante en el caso de fresas pequeñas, herramientas de gran alcance y trabajos en aluminio a altas revoluciones.
Utiliza la herramienta más corta que sea posible, sujétala con firmeza y comprueba que el portaherramientas sea el adecuado para el trabajo. Si la fresa sigue vibrando incluso después de modificar los parámetros, comprueba la profundidad de corte, la excentricidad, el estado del portaherramientas y la sujeción de la pieza antes de culpar al número de canales.
Elige la fresa adecuada para cada operación
“El mejor” fresa de aluminio varía según el tipo de corte. El ranurado, el fresado de cavidades, el acabado y el corte con fresadora ejercen una tensión diferente sobre la herramienta.
Encaje
El ranurado hace que la fresa quede encajada entre dos paredes de material. Las virutas tienen menos espacio para salir. Es aquí donde la evacuación de virutas cobra especial importancia. Una herramienta de dos canales suele ser un buen punto de partida; una de un solo canal puede resultar útil en fresadoras de altas revoluciones o en configuraciones menos rígidas; una de tres canales puede funcionar cuando la evacuación de virutas es eficaz.
Evita utilizar una fresa de cuatro canales estándar para ranuras profundas, a menos que el contacto sea ligero y las virutas se eliminen con facilidad.
Machado y desbaste adaptativo
El fresado de cavidades puede resultar más sencillo que el fresado en ranuras si la trayectoria de la herramienta mantiene controlado el contacto radial. Una fresa de aluminio de tres canales puede resultar eficaz en este caso en una máquina CNC rígida. Las trayectorias adaptativas o de alta eficiencia pueden permitir un mayor contacto axial con un contacto radial más ligero, pero los avances, el adelgazamiento de la viruta y la evacuación de la viruta deben calcularse de forma integrada.
Si se acumulan virutas en el hueco, aplica un chorro de aire o refrigerante, reduce el avance, modifica la trayectoria de la herramienta o elige una fresa con mayor espacio para las virutas.
Acabado de paredes y suelos
El acabado requiere un borde limpio, un soporte estable, un margen de material controlado y una trayectoria de la herramienta que no obligue a la fresa a tomar una curva cerrada. Se puede utilizar tanto una herramienta de dos canales como una de tres canales específica para aluminio. Para el acabado de paredes, evite un saliente excesivo y compruebe que la herramienta no se desvíe durante la pasada.
En el acabado de suelos, el recorte de virutas puede rayar la superficie. Una evacuación eficaz y una herramienta afilada son más importantes que el simple hecho de añadir ranuras.
Corte de aluminio con fresadora
Las fresadoras suelen tener un alto número de revoluciones por minuto, pero menos rigidez que un centro de mecanizado vertical. Esto influye en la elección de la fresa. Una fresa para aluminio de un solo canal o de dos canales puede ayudar a mantener la carga de virutas y a evacuarlas a altas velocidades del husillo. El reto consiste en avanzar lo suficientemente rápido como para producir virutas reales sin sobrecargar la máquina.
En las fresadoras verticales, la presión de aire, la sujeción de la pieza, la saliente de la herramienta y la reducción conservadora son factores especialmente importantes. Una herramienta que funciona en un centro de mecanizado vertical puede no comportarse de la misma manera en una fresadora vertical.
Avances, velocidades, refrigerante y control de virutas
Los valores de avance y velocidad para el aluminio deben basarse en el diámetro de la herramienta, el número de canales, la geometría de la fresa, la aleación, las revoluciones por minuto de la máquina, la rigidez del portaherramientas y el contacto. No se debe copiar un valor de avance sin conocer estos parámetros.
La clave está en la carga de viruta. Si la carga de viruta es demasiado baja, la herramienta roza y genera calor. Si es demasiado alta, el filo se sobrecarga. El aluminio suele tolerar velocidades de giro elevadas, pero unas revoluciones por minuto (RPM) altas sin un avance suficiente provocan rozamiento. Una herramienta de un solo canal a altas RPM puede necesitar un avance sorprendentemente alto para mantener el espesor de la viruta.
El chorro de refrigerante y el de aire deben eliminar las virutas, no limitarse a humedecer la pieza. Un chorro abundante de refrigerante puede ayudar a enfriar y a limpiar. El chorro de aire puede resultar eficaz para la evacuación de virutas, especialmente en configuraciones con fresadora y en procesos en seco. La lubricación por nebulización o en cantidad mínima puede ayudar a reducir el agarrotamiento cuando resulte adecuado para el taller y el material.
Presta atención a las virutas y al ruido. Un fresado correcto del aluminio suele producir virutas bien formadas que se desprenden del corte. El polvo, las manchas, los chirridos, el aluminio soldado al borde o un acabado pegajoso y caliente son señales de alerta.
Solución de problemas relacionados con la soldadura de virutas, las vibraciones y el acabado deficiente
Cuando surgen problemas en el fresado del aluminio, los síntomas suelen indicar un problema del sistema en su conjunto, más que un problema relacionado con un único parámetro.
| Síntoma | Posibles causas | Soluciones prácticas |
|---|---|---|
| Aluminio soldado al borde | Fricción, recubrimiento o acabado deficiente, carga de viruta insuficiente, lubricación deficiente | Aumente la carga real de viruta si es seguro, utilice una geometría de aluminio más afilada, mejore la ventilación y la refrigeración, y utilice ranuras pulidas o de baja fricción. |
| Charla | Sobresaliente excesivo, portaherramientas débil, acoplamiento excesivo, pared delgada, trayectoria de la herramienta incorrecta | Acortar la herramienta, mejorar la sujeción, reducir la carga radial, ajustar el avance y las revoluciones por minuto, utilizar una trayectoria de herramienta más estable. |
| Colocación de chips en la ranura | Demasiadas ranuras, ranura profunda, evacuación deficiente de virutas | Utilice menos canales, añada aire o refrigerante, reduzca la profundidad o la penetración, cambie la trayectoria de la herramienta. |
| Acabado deficiente de la pared | Desviación, excentricidad, filo romo, exceso de material en la pasada de acabado | Comprueba la holgura y la desviación, reduce la profundidad de corte, deja un material de apoyo uniforme y utiliza una herramienta de acabado afilada. |
| La herramienta se rompe de repente | Acumulación de virutas, sobrecarga, saliente excesivo, avance o velocidad incorrectos | Retirar las virutas, reducir la presión de contacto, comprobar la carga de viruta, utilizar una herramienta más corta. |
| Superficie manchada | Fricción, herramienta desafilada, acumulación de material en el filo | Utiliza una herramienta más afilada, aumenta la carga de viruta si es seguro, mejora la lubricación y la evacuación de virutas. |
No intentes resolver todos los problemas basándote únicamente en las revoluciones por minuto. En el aluminio, un chirrido puede deberse a una velocidad de avance excesiva, una carga de viruta insuficiente, un saliente excesivo o un contacto excesivo. Revisa la configuración y la formación de la viruta antes de realizar cambios importantes.
Lista de verificación para la compra de una fresa de aluminio
Antes de comprar, responde a estas preguntas:
- ¿Qué aleación de aluminio o en qué estado se va a cortar?
- ¿Se trata de ranurado, ranurado en forma de bolsillo, desbaste adaptativo, acabado o corte tipo fresadora?
- ¿Qué rango de revoluciones por minuto y potencia están disponibles para el husillo?
- ¿Qué grado de rigidez tienen la máquina, el soporte y el sistema de sujeción de la pieza?
- ¿Qué longitud de flauta y qué saliente se necesitan realmente?
- ¿Se eliminarán las virutas mediante refrigerante de inundación, nebulización, chorro de aire u otro método?
- ¿El objetivo es reducir los costes, lograr una alta tasa de arranque de viruta, obtener un buen acabado superficial, prolongar la vida útil de las herramientas o garantizar la uniformidad en la producción a gran escala?
Como punto de partida general para el CNC, elija una herramienta de metal duro de 2 o 3 canales específica para aluminio, con canales pulidos y un filo afilado. Para trabajos de fresado a altas revoluciones, considere la posibilidad de utilizar una herramienta de un solo canal. Para trabajos abrasivos de gran volumen con metales no ferrosos, evalúe si el uso de herramientas de PCD resulta rentable.
Por lo general, el error no radica en la elección entre “carburo o PCD” por sí sola. El problema surge al elegir una herramienta sin suficiente espacio para la viruta, al utilizar un saliente excesivo, al aplicar una avance demasiado ligero o al no eliminar las virutas del corte.
Conclusión
La mejor fresa para aluminio es aquella que se adapta a la evacuación de virutas, el número de canales, la geometría, el recubrimiento, la rigidez y el tipo de operación. Empieza con una fresa de metal duro específica para aluminio en la mayoría de los trabajos CNC, elige el número de canales en función del espacio libre para las virutas y la productividad, y reserva las fresas de PCD para aquellos trabajos en los que el volumen, la abrasividad o la estabilidad del acabado lo justifiquen. Si controla la carga de viruta y la evacuación de viruta, el aluminio se corta limpiamente. Si los ignora, incluso una fresa cara puede soldar virutas, vibrar o dejar un acabado deficiente.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué fresa de punta es mejor para el aluminio: la de dos canales o la de tres?
Una fresa de dos canales suele ser más segura para el ranurado y la evacuación general de virutas. Una fresa de tres canales puede resultar más productiva en una máquina CNC rígida con una buena evacuación de virutas. La operación y la configuración determinan cuál es la mejor opción.
¿Puedo utilizar una fresa de cuatro canales para trabajar el aluminio?
A veces, sobre todo para acabados ligeros con una buena evacuación de virutas. Por lo general, no suele ser la mejor opción para ranuras profundas o desbastes intensivos en aluminio, ya que el espacio para las virutas es limitado.
¿Por qué se adhieren las virutas a mi fresa de aluminio?
Entre las causas más comunes se encuentran el roce, una carga de viruta baja, una evacuación deficiente de la viruta, una geometría roma o inadecuada, la falta de lubricación y el calor excesivo. Por lo general, resulta útil utilizar una herramienta más afilada específica para aluminio y mejorar el control de la viruta.
¿Es adecuada una fresa de carburo para el aluminio?
Sí. Una fresa de carburo es la opción estándar para el fresado de aluminio con CNC, pero debe tener una geometría adecuada para el aluminio, filos afilados y suficiente espacio entre las ranuras.
¿Cuándo debo utilizar una fresa de punta de diamante para aluminio?
Utilice PCD cuando la mayor duración de la herramienta, el material no ferroso abrasivo, la producción a gran escala o un acabado uniforme justifiquen el mayor coste de la herramienta. No es necesario para la mayoría de los trabajos generales de fresado de aluminio.
¿La fresa de una sola ranura es solo para taladradoras?
No, pero es especialmente habitual en fresadoras de altas revoluciones, ya que ofrece un espacio máximo para la salida de virutas y ayuda a mantener la carga de virutas. En fresadoras CNC rígidas, las herramientas de 2 y 3 canales suelen ser más productivas.
¿Qué recubrimiento es el más adecuado para las fresas de aluminio?
El carburo pulido sin recubrimiento, el ZrN, el TiB₂ y los recubrimientos de baja fricción tipo DLC son opciones válidas. La elección adecuada depende de la aleación, el refrigerante, la operación y la geometría de la herramienta. El recubrimiento no sustituye a una carga de viruta y una evacuación adecuadas.
¿Qué longitud debe tener la fresa?
Utiliza la longitud de canal y la saliente mínimas que permitan alcanzar la pieza. Una longitud excesiva reduce la rigidez y puede provocar vibraciones, flexión y un acabado deficiente.


